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25/11/10

Plataforma en Junta de Educación. FUP + Juventud UTE + Insurrexit: Pública y Popular, Lista 27



¿Quiénes somos?

Somos un conjunto de estudiantes de Ciencias de la Educación que participamos de distintas instancias ligadas a nuestra carrera: sindicatos docentes, organizaciones socio-territoriales, centros culturales y agrupaciones universitarias. Somos parte de distintos espacios de trabajo y de distintas experiencias vinculadas a lo educativo, ya sea como docentes y delegadas gremiales en el ámbito sindical; alfabetizadoras y educadoras populares en el ámbito socio-territorial; y como adscriptas y becarias de investigación en el ámbito de la Universidad. 1

Nos fuimos encontrando en diversos espacios: en la Facultad, en marchas, en actividades militantes… y del intercambio surgió la sensación compartida de que en la carrera de Ciencias de la Educación existía un espacio vacante.

Un espacio vacante que tiene que ver con “la Escuela”, o para ampliarlo un poco más, con la Educación Pública en sí misma, que a veces pareciera más un objeto teórico (sobre el que hemos leído textos y más textos) que un objeto de la realidad concreta, porque much@s de nosotr@s no hemos accedido a su conocimiento desde la experiencia directa.

¡Y entonces decidimos hacer algo!

Decidimos juntarnos, constituirnos como un colectivo que se proponga lograr que la problemática de la Educación Pública sea abordada en nuestra carrera, no sólo como objeto teórico sino como un espacio de participación concreto, conformado por sujetos diversos y por diversas problemáticas: didácticas, pedagógicas y políticas. Una Educación Pública que se halla inmersa en la realidad nacional de la cual es parte, y a la cual (estamos convencidas), contribuye a formar y transformar.

Nos preguntamos cómo podemos vincularnos de manera más profunda con las instituciones educativas y sus docentes. Cómo generar una producción colectiva que aborde las problemáticas de la escuela, que nos integre de manera productiva y solidaria con los diversos actores que componen el sistema educativo en todos sus niveles. Cómo aportar a la construcción de un sistema educativo y una política educativa para el país en el que queremos vivir y estudiar, y en que queremos que el día de mañana vivan y estudien nuestros hijos.

Porque fundamentalmente, creemos que es hora de contribuir a profundizar un modelo de Educación pública más justo e igualitario que garantice el acceso efectivo y pleno. Esta temática debe ser, a nuestro entender, el centro de la discusión y la acción colectiva de toda la comunidad educativa: docentes, directivos, inspectores, agentes gubernamentales, padres, alumnos, sindicatos y demás actores que muchas veces, en el marco de la Universidad, son invisibilizados o son representados meramente como una construcción teórica.

Porque estamos convencidas de que la educación pública y la escuela pública constituyen la herramienta institucional central para la transformación y que nosotr@s, futur@s graduad@as de Educación tenemos mucho que aportar en la construcción de esa educación. Pensando y trabajando para que “la escuela” sea cada vez más pública y más popular.

¿Porqué Pública y Popular?

En los últimos años los debates acerca del rol de la educación pública y el sistema de educación formal recuperaron un lugar central en la agenda de discusión política del Estado y de la sociedad toda. Muchas veces esos debates no tuvieron repercusión en nuestra carrera y en nuestra formación.

Creemos pertinente mencionar algunos hechos, hitos, en tanto marcan una ruptura con las políticas neoliberales en educación, cuya centralidad venía desde hace décadas: la Ley de Educación Técnica en el año 2005; la Ley de Educación Nacional promulgada en el año 2006, con la que, entre otros temas relevantes, se hizo obligatoria la educación media y se buscó desfragmentar el sistema educativo nacional; la ley de educación sexual integral para todos los niveles de educación, promulgada en 2007. Además, se promovió la vuelta a la escuela de una gran cantidad de niños y jóvenes a través de la Asignación Universal por Hijo a partir del año 2009.

Cómo futuros graduad@s no podemos permanecer al margen del debate: debemos involucrarnos y reflexionar acerca de cómo estas medidas afectan la realidad concreta y cuáles son los desafíos de trabajo que se nos plantean a partir de ellas. ¡Queremos instalar estos debates en nuestra formación y nos parece que es el momento de comenzar a hacerlo!

La defensa de la educación pública ha formado parte de las grandes luchas populares que han atravesado toda nuestra historia nacional. De un tiempo a esta parte, el Estado ha recuperado su rol de garante y responsable de un conjunto de demandas educativas largamente acalladas por la experiencia de la última dictadura militar y por el neoliberalismo. Fueron sin duda los procesos de organización de nuestro pueblo los que permitieron defender y reclamar por más y mejor educación para que, luego de años atravesados por políticas educativas digitadas desde los organismos internacionales de crédito, de desprotección y de deslegitimación del rol docente y expulsión de grandes masas de población de la escuela, un nuevo escenario político y educativo pueda abrirse. Un escenario donde la escuela pública vuelve a ser valorada, defendida y legitimada, y un escenario donde aún queda mucho por pensar y hacer para lograr uno de los objetivos principales: que todos los niños y jóvenes de nuestro país tengan la posibilidad de cursar en escuelas primarias y secundarias de calidad, de las que egresen preparados para decidir su futuro personal y profesional sin restricciones de ninguna índole. Hacer realidad efectiva el derecho a la educación para todos y todas.


Entendemos que los espacios educativos que se dan por fuera de la educación formal son producto de la organización popular ante un Estado ausente durante mucho tiempo y que aportan elementos novedosos para mejorar la propia escuela, pero creemos que la educación pública constituye el espacio privilegiado para profundizar un proyecto de país inclusivo e igualitario.

Seguramente estarás de acuerdo en que en nuestra carrera existe un escaso vínculo con el sistema educativo formal. En los años de nuestra formación son muy pocas las experiencias que nos acercan al aula. No despreciamos la formación teórica pero creemos que en todo proceso formativo es imprescindible la contrastación con la realidad, es decir, ver, escuchar y oír lo que sucede, dialogar con esos otros que están inmersos cotidianamente en esos espacios, para luego ensayar un pensamiento propio sobre esa realidad.


  • Porque creemos que el desafío consiste en repensar la Educación Pública, y hacerlo en la acción, con los distintos actores educativos: docentes, padres, madres, organizaciones territoriales, sindicales, entre otros.

  • Porque el desafío es aportar a construir un pensamiento que recupere lo mejor de la tradición de la educación popular, para introducir sus principios de transformación y liberación en la Educación Pública.

  • Porque consideramos que esa es la tarea fundamental: construir un Sistema de Educación Pública pensado con y para nuestro pueblo.


¿Qué proponemos?

Éstas son algunas de las cosas que nos gustaría impulsar en la Junta Departamental de nuestra carrera:

  • Charlas- seminarios con docentes, sindicatos de trabajadores de la educación y actores gubernamentales del sistema educativo que nos permitan profundizar los debates y nos provean más elementos sobre nuestra realidad nacional y educativa, y los desafíos que plantea para plasmarlos en propuestas de acción concreta.


  • Exigir la instrumentación de créditos de investigación y de campo con mayor nivel de articulación con el sistema educativo formal.


  • Promover Prácticas de extensión en el CIDAC (Centro de Innovación y Desarrollo para la Acción Comunitario) de nuestra Facultad ubicado en el barrio de Barracas. Desarrollar vinculaciones entre las escuelas de la zona; sumar al trabajo territorial los conocimientos específicos que podamos aportar por nuestra formación académica.


  • Promover una mayor participación y una mejor circulación de la información en lo atinente a nuestra vida académica:

- Llamado a Adscripciones y reclamo constante por el reconocimiento de las mal llamadas ayudantías de segunda (las estudiantiles).

- Becas de investigación para estudiantes (Beca Estímulo y otras).

- Renovar el planteo por horarios de cursadas que se acomoden a las necesidades de los estudiantes y contemplen la dinámica laboral de muchos de nosotros.

- Debe mejorarse el reparto de aulas, para que sean acordes a la cantidad de inscriptos en cada materia.


  • Afianzar la vinculación con el Departamento y con el Instituto de Investigaciones en Ciencias de la Educación, y promover una mayor participación estudiantil en las actividades que llevan a cabo dichas instituciones: en la Revista del IICE, en los ateneos de formación y en los seminarios que se organizan.


  • Seguir participando y alentando la participación en el debate acerca de qué Plan de Estudios necesitamos y queremos para nuestra carrera.


  • Organizar con otros compañeros espacios de discusión, reflexión y de propuestas sobre la nueva Ley de Educación Superior.


  • Fortalecer la Asamblea de Ciencias de la Educación, como el espacio de participación y debate entre compañeros de la carrera que pueda fortalecer la presencia de nuestros representantes en la Junta Departamental.


¡Sumate!




publicaypopular@gmail.com


1 Por ahora este colectivo está compuesto sólo por compañeras. Queremos que crezca cada día más, ser cada día más, sumar más compañeras y compañeros, pero nos pareció que mientras fuéramos todas mujeres los sustantivos que lo ameritaban debían ir en femenino y no en el “universal y neutro” masculino.


24/11/10

Plataforma en Junta de Antropo - Lista 27, FUP + Insurrexit + Estudiantes No Agrupados: MANA, Fuerza Colectiva



Plataforma para Junta Departamental de Ciencias Antropológicas

Noviembre y Diciembre de 2010


MANA

FUERZA COLECTIVA

"El único héroe válido es el héroe colectivo.

Nunca el héroe individual... el héroe solo"

Héctor G. Oesterheld.

El mana es una fuerza colectiva de orden inmaterial que se cimienta tanto en los objetos como en las personas. Como estudiantes reunidos en torno a definidos objetivos, creemos que es la fuerza colectiva aquella que impulsa los cambios materiales y simbólicos en un espacio concreto.

La fuerza colectiva que nos impulsa es el sentido que proponemos inscribir en nuestras acciones. Acciones que contienen nuestra fuerza del “dar” y que sienten la necesidad del “volver” recreando lazos de identidad, reconocimiento y pertenencia al colectivo del cambio.

El sustrato material con que cuenta esta fuerza somos nosotros: las personas que apuestan al develamiento y al desocultamiento de su subjetividad.

Somos un colectivo de estudiantes agrupados que provenimos de diferentes fuerzas políticas (La Simón Rodríguez, La Cámpora, y el Movimiento Universitario Evita y en el FRENTE UNIVERSITARIO POPULAR e InsurreXit en el Nuevo Encuentro Universitario) y estudiantes no agrupados que condensamos nuestra energía en un aspecto: aquel de transformar la realidad.

LA UNIVERSIDAD Y NUESTRA CARRERA

Para concretar cambios en el espacio universitario desde nuestra carrera, creemos que es necesario complementar el paradigma en el cual se propone “sacar la universidad a la calle”, de tal manera que los estudiantes salimos del espacio académico para saborear, con asombro, otras realidades propiciando “que la calle entre a la universidad”. Para lograr esto es necesario considerar el sistema educativo en su conjunto a la hora de diseñar la política universitaria con sus respectivas reivindicaciones, métodos y estrategias. Por ello consideramos que, lo primordial es democratizar el acceso a la educación, garantizando el acceso, el sostenimiento y la calidad de la educación para nuestro pueblo, desde el nivel inicial. Debemos construir el modelo de universidad que deseamos en función del rol que pretendemos que nuestra universidad pública, laica y gratuita cumpla en nuestra sociedad. Es de importancia repensar nuestro rol como estudiantes y nuestro accionar político como parte del sistema educativo y al servicio del pueblo.

¿Qué Antropología queremos?

"El hedor entra como categoría en todos nuestros juicios sobre América, de modo que siempre vemos a América con un rostro sucio que debe ser lavado para afirmar nuestra convicción y nuestra seguridad"

Rodolfo Kusch, América Profunda.

El axioma que recorre América Latina, dice Rodolfo Kusch, es aquel del “hedor”. El hedor que irrumpe de improvisto, como una molestia, en la pulcritud. Latinoamérica es, para nosotros, lo que en palabras de Michel Foucault se denomina “un saber sometido”. Es un saber descalificado, un saber jerárquicamente inferior. Por ello, nosotros como estudiantes de Antropología abogamos por una insurrección de los saberes sometidos. Nuestra construcción se erige sobre un presupuesto político: que la producción académica al interior de la universidad ponga en evidencia la dimensión política que exhibe el “hedor” y la resignifique a fin de reconstruir el conocimiento latinoamericano, desde Latinoamérica.

La Antropología que deseamos es una Antropología que se construye en y desde lo latinoamericano. Deseamos – y trabajaremos por– la insurrección de los saberes sometidos. Invertiremos el paradigma que tiñe la ciencia antropológica y lo haremos mirar hacia el sur. El “hedor” americano lo levantaremos como una bandera.

¿Cuál debe ser el rol del antropólogo?

Creemos que el fruto de la Antropología reside en una producción de conocimiento que se inserte en un marco de acción nacional, promoviendo la investigación y trabajo concreto con la comunidad en instituciones públicas a fin de brindar aportes en campos de aplicación, como política, economía, cultura, arte, salud y educación.

¿CÓMO SER PARTÍCIPES DE UN PROCESO MÁS AMPLIO DESDE LA UNIVERSIDAD?

Contexto latinoamericano: la coyuntura que nos interpela como actores transformadores está signada por un presente que nos integra con aquellos con los que ayer padecimos las lágrimas de las derrotas y la sangre derramada y nos encuentra hoy de pie con la dignidad con la que siempre se caracteriza la alegría de los pueblos. Hemos, como continente, superado aquella etapa en la cual los vínculos se erigían a partir de mezquinos intereses económicos y nos encontramos con un renovado interés en la generación de vínculos que trascienden la materialidad y que, por el contrario, se enmarcan en un proyecto político, económico y social conjunto. Acompañamos el proceso de integración, interculturalidad y respeto por la diversidad de expresiones identitarias y, como futuros antropólogos, nuestra apuesta está en asumir un compromiso activo frente a estos procesos de reconocimiento de aquellos que históricamente nos impusieron ver como el Otro. El rol pasivo no se condice con una coyuntura de transformación en movimiento: la Antropología debe construir conocimiento con y desde la diversidad.

Este proceso que, consideramos, construye un nuevo paradigma en la forma de pensarse como continente, no puede explicarse sin la presencia activa de los actores involucrados, entre ellos, nuestro país. En consonancia con los presupuestos políticos y la utopía que toma como guía de acción Nuestra América, el proyecto nacional impulsado desde el año 2003 ha llevado a cabo una serie de cambios que instituyen, para el pueblo, una nueva forma de pensarse como sujetos políticos. Creemos que los avances más importantes residen en la nueva entidad que se le ha otorgado a aquellos sectores sistemáticamente invisibilizados por las políticas neo-liberales y conservadoras. Hoy día tienen éstos la posibilidad de pensarse como sujetos cuya presencia no es indiferente a las políticas estatales. En este contexto, se hace imprescindible pensar nuestra función como intelectuales críticos. Esto requiere que interpelemos a las instituciones oficiales, en aspectos puntuales como la forma en la cual se llevan a cabo políticas concretas y activas. No solo la promulgación de las leyes es importante, sino que de nosotros intelectuales antropólogos depende generar un debate acerca de los alcances y límites de su instrumentación. La asignación universal por hijo, que rompe los esquemas del clientelismo por tantos criticado, al promover la escolarización masiva, es un punto de partida para que nos preguntemos sobre cuál será la situación de todos estos chicos y chicas que hoy en día están escolarizados. Si pretendemos que alcancen también un nivel superior de educación ¿Cómo lograr su inclusión? ¿Cómo trabajar por la interculturalidad y el respeto a las diferencias, tanto étnicas como de género? ¿Qué tipo de política publica podría promoverse para que sea efectiva su inclusión en la universidad?
Frente a las políticas "de la/s memoria/s" y la creación de "Espacios para la memoria" ¿Cómo nos posicionamos? ¿Creemos que la memoria es un fin en sí mismo o buscamos poner el énfasis en el uso que se realiza de esta? En este caso, ¿cómo impulsamos una comprensión de la(s) memoria(s) como acto(s) de rebeldía frente a lo dado, lo no cuestionado del presente? ¿Qué trazos del pasado hacemos a un lado cuando decidimos recordar ciertos hechos o procesos? Creemos que debemos tomar partido en la formulación de estos interrogantes y abrir nuevos para que esta coyuntura social, política e histórica que nos toca vivir no nos pase desapercibida.

Por otro lado, proponemos reabrir debates que cuestionen el nuevo rol de "lo público" en nuestra sociedad. ¿Qué entendemos por público y qué por privado? Eterna pregunta antropológica ¿Cuál es la relación entre lo público y el Estado? ¿Estaba este último realmente "anulado", retrotraído en épocas anteriores o la no intervención constituye también una acción, una decisión activa?

Es AHORA cuando los estudiantes debemos tomar la palabra

La coyuntura permite que un nuevo marco jurídico legal promueva e incentive la labor científica y tecnológica. Dentro de un Estado que incentiva la actividad científica, la producción de nuevos conocimientos y saberes en los campos académicos establecidos, las ciencias humanas deben tener un papel fundamental, es nuestro deber interpelar de nuevo para que las asignaciones de recursos y partidas sean progresivamente mejoradas, con el objetivo de lograr la optimización del trabajo intelectual y generar espacios de debate. La labor crítica del estudiante se realiza en marcos pragmáticos que van acompañados indisolublemente por financiamiento, políticas y desde los estudiantes y para la comunidad, publicaciones, congresos, jornadas, etc. La acción universitaria depende de que tomemos conciencia de que no sólo basta con lo alcanzado: ocupar los espacios es de primordial importancia.

Es por eso que consideramos un eje central de nuestra propuesta destacar solamente los aspectos que colaboran a nuestros objetivos, estos son, la defensa de la universidad pública, el respeto a la actividad académica y la labor científico tecnológica, la creación de un nuevo perfil de intelectual crítico.

Si queremos ahondar en los logros llevados a cabo por este gobierno al interior de nuestra disciplina contamos con: la sanción de la Ley de Patrimonio Cultural en 2009, la ley de protección del Patrimonio Arqueológico (2004) que signa la protección y tutela del Patrimonio Arqueológico y Paleontológico como parte integrante del Patrimonio Cultural de la Nación y el aprovechamiento científico del mismo y tiene aplicación en todo el territorio de la Nación, la creación del Registro Nacional de Yacimientos, Colecciones y Objetos Arqueológicos. En cuanto a educación, la Ley de Educación Nacional (2006) introduce una respuesta a la problemática relación entre las escuelas y las comunidades indígenas al incluir a la educación Intercultural Bilingüe en tanto modalidad dentro del sistema educativo nacional, cuyo correlato es el cumplimiento de los derechos constitucionales de los pueblos originarios.

Es nuestro objetivo, también, llamar a la reflexión y tener presente que es de vital importancia ampliar las bases de accionar político. Los acontecimientos vividos durante este último cuatrimestre dejan bien en claro la manera en la que se manejan ciertos sectores y los fundamentos retóricos discursivos que manejan con el objetivo de modular a partir de la polarización a la comunidad universitaria. Creemos que es necesario formar parte de la política universitaria para reconstruir los lazos entre docentes, graduados y estudiantes. Tenemos que ser cada vez más los que participemos. El pragmatismo va de la mano de la inclusión de todos a fin de lograr por los canales democráticos establecidos (elecciones e instancias deliberativas varias) una genuina representación, para evitar de ahora y para siempre políticas sectarias y disgregadoras.

Lamentablemente aquellos reclamos legítimos que hacen a las demandas gremiales del claustro estudiantil, como el edificio anexo integrado en el estacionamiento de la facultad, han sido utilizados por el PO y La Juntada de forma arbitraria, ineficaz y poco representativa., presentando una toma de 30 días de la Facultad de Filosofía y Letras como un triunfo de la educación pública, cuando en realidad fue una medida irracional que no hizo más que ocasionar graves problemas políticos, institucionales y culturales.

La toma fue llevada adelante por un reducido grupo de jóvenes frente a los, aproximadamente, 12 mil que formamos Filo. Vaciaron la facultad, dividieron al estudiantado y ubicaron a los docentes injustamente en el banquillo de acusados. Resulta decepcionante que en el marco de un proceso político nacional y regional de intensos debates públicos, el PO y La Juntada, hayan decidido restringir la participación de los estudiantes de Filo, a reclamos meramente corporativos.

Estos acontecimientos que sucedieron este año – la toma de la facultad por 30 días – inevitablemente van a acompañar el proceso electoral y obligan a todas las agrupaciones políticas a establecer un posicionamiento concreto al respecto. La cuestión ya no se basa en seguir discutiendo la toma en sí misma, sino que ahora nos encontramos ante la oportunidad de debatir el tipo de Universidad y carrera que queremos y de como esperamos que se canalicen y resuelvan los conflictos y las demandas del estudiantado.

¡En Antropología tenemos la oportunidad de impulsar con éxito una política novedosa que pueda extenderse a otras juntas! ¡Participemos y vayamos por lo que es nuestro!

Propuestas:

· La promoción de una educación popular, inclusiva, latinoamericana y nacional desde la universidad.

· La necesidad de la divulgación y discusión de trabajos de investigadores latinoamericanos mediante charlas y seminarios e incorporación de sus trabajos en las cátedras.

· La difusión de becas, adscripciones, proyectos UBACYT, congresos, actividades de extensión universitaria.

· Consideramos que la información referente a estos temas no llega al conjunto del estudiantado, lo cual restringe las perspectivas de inserción del estudiante en su campo de interés. La Junta Departamental es un espacio desde el cual se deben difundir estos anuncios a través de carteleras, listas de mails, boletines oficiales y la página de la facultad.

· Impulsar un mejor aprovechamiento de los espacios de la facultad mientras se construye el nuevo edificio.

· Ampliación de la oferta horaria para Arqueología.

· La reforma del plan de estudios: sostener e incentivar espacios y jornadas interclaustros donde se difundan los avances realizados hasta el momento y se debatan los ejes y diferentes propuestas de reforma.

· Investigación:

- Promover la socialización de posibilidades de participación de Proyectos de Investigación, de Extensión o de obtención de becas.

- Organizar instancias participativas donde los estudiantes podamos exponer y socializar nuestras producciones.

- Somos concientes de que parte del éxodo de estudiantes terminales al profesorado se debe a los problemas relativos a la tesis de licenciatura: pocos estudiantes encuentran tema, menos aún consiguen director, menos todavía logran terminarla. Una de las cuestiones a tratar consiste, por lo tanto, en cómo lograr que más estudiantes se interesen y hagan la tesis, que la misma adquiera más valor, tanto para los organismos que la avalan (CONICET- UBA) como para toda la comunidad académica en general.

· Formación Docente: consideramos que la docencia es uno de los aspectos relevantes de nuestra carrera por su inserción en ámbitos y propuestas donde se puede aportar la mirada antropológica en proyectos formativos, críticos y transformadores. Proponemos reforzar el profesorado de Antropología persiguiendo dos objetivos: el primero es aquel que se condice con nuestra perspectiva de lo que la universidad debería ser. Si queremos reforzar el ámbito público para lograr que la educación universitaria sea una herramienta que todo ciudadano pueda utilizar, es necesario reforzar el profesorado para intervenir activamente en la ampliación del acceso a la universidad. Sabemos que la única forma para que “la calle entre a la universidad” es retrotrayéndonos a los niveles que anteceden a la universidad. Alimentando la escuela media, podemos lograr que muchos más chicos accedan a los estudios superiores. Un segundo sentido, consideramos que la Antropología tiene grandes aportes para hacer a la escuela en general.

Ideas para abordar lo anteriormente mencionado:

- Llevar adelante un trabajo interdisciplinario con el departamento de Ciencias de la Educación. Escribir colectivamente un “Manual de ingreso a la docencia” tanto universitaria como de escuela media.

- Exigir una mayor asignación de recursos humanos al profesorado, dado que en los últimos años se ha encontrado desbordado por la cantidad de alumnos inscriptos, a fin de garantizar la calidad de nuestras prácticas docentes.

- Garantizar que todos podamos realizar las prácticas docentes.

· Títulos habilitantes en C.A.B.A.: poner a consideración en la Ciudad de Buenos Aires los títulos de Licenciado y Profesor en Antropología Social para ampliar los espacios curriculares que podemos dictar.

· Información a ingresantes de la carrera (materias, orientaciones, posibilidad de integrar proyectos de extensión universitaria)

· Propuestas de trabajo en el en el Centro de Innovación y Desarrollo para la Acción Comunitaria (C.I.D.A.C.)

· Reglamento de adscripción: la adscripción es nuestra puerta de acceso a la docencia dentro de la facultad, existe una resolución sin mecanismo de selección definido (que sí existe para ayudante). Proponemos incentivar una reforma desde la junta.

¿CÓMO MATERIALIZAR ESTAS PROPUESTAS?

Desde MANA pensamos que para el mejor funcionamiento del claustro estudiantil en la Junta Departamental es imprescindible generar un espacio de reunión y debate constante que sea abierto a los estudiantes tanto de Antropología sociocultural como de Arqueología. El objetivo es que nuestra lista represente a este espacio, para lo cual planteamos reuniones previas y posteriores a las sesiones de junta, donde exista la posibilidad de realizar propuestas, debatir resoluciones, democratizar la toma de decisiones.

Si te interesan nuestras propuestas o tenés inquietudes

Te invitamos...

...a conocer más nuestras propuestas a través de nuestro blog (manafuerzacolectiva.blogspot.com)

...a consultarnos a través de nuestro correo electrónico (manafuerzacolectiva@gmail.com)

...y sobre todo a participar de nuestras propuestas en nuestro grupo manafuerzacolectiva@googlegroups.com

15/9/09

Plataforma electoral del Frente Universitario Popular - Lista 7


En Argentina, a formar y desarrollar un gran frente popular de unidad



“Porque aún cuando las ideologías cambien,
aún cuando uno se reconozca comunista, o socialista, o peronista,
o cualquier otra ideología política en determinado país,
solamente caben dos posiciones en la historia:
o se está a favor de los monopolios o se está en contra de los monopolios”

Comandante Ernesto “Che” Guevara, 25 de mayo de 1962.


Desde el Frente Universitario Popular entendemos que en estos últimos seis años se han dado grandes pasos en lo que respecta a reivindicaciones populares (derechos humanos, integración latinoamericana, lucha contra los monopolios multi-mediáticos, revalorización del Estado, recomposición salarial y jubilatoria, recuperación del empleo, etc.), así como también reconocemos que aún falta mucho más que lo conseguido hasta el momento en lo que respecta a la redistribución de la riqueza, como consecuentcia de la falta de una fuerza popular organizada que salga a respaldar las medidas necesarias. Pero no perdemos de vista el enfoque general, donde antes del 2003 se vivía en un país donde los sueldos estaban congelados, no había industria nacional ni mercado interno, debíamos pagar a costa del hambre de nuestro pueblo la ilegal deuda externa y existían cuasi monedas para enfrentar la falta de dinero en la que nos encontrábamos.

Es alarmante la miopía de los que proclaman, como por ejemplo la Juntada, su admiración por los procesos latinoamericanos haciendo a la vez la vista gorda con el papel que juega nuestro país como factor integrador de este espíritu libertario que recorre el continente, repitiendo inconscientemente el discurso desestabilizador de la derecha y el izquierdismo del PO-PTS. No lo decimos nosotros, lo dice Fidel (más de un intelectual argentino se ha ido de Cuba con el rabo entre las piernas ante los elogios del Comandante al gobierno argentino), lo dice Chávez, lo dicen Evo y Correa, lo dice una y otra vez Zelaya. Esa política, por más densidad de fraseología revolucionaria por página que acumule, termina favoreciendo a la larga el posible triunfo de Macri, Carrió, Reutemann o Cobos en el 2011, mostrando total indiferencia por el sufrimiento de nuestro pueblo ante el avance del neoliberalismo; en fin, demuestran su falta de coherencia y carácter para llamarse de izquierda. Ya lo dijo el poeta Armando Tejada Gómez: “Como el mundo es redondo, se aconseja no situarse a la izquierda de la izquierda, pues por esa pendiente el distraído suele quedar de pronto a la derecha”.

Ante la situación de confrontación evidente entre dos modelos de país que se debaten, nos comprometemos como estudiantes de una Universidad Pública en contribuir a la formación y consolidación de un frente que represente ampliamente a los sectores populares, para avanzar en las reivindicaciones de los estudiantes, los trabajadores y todo nuestro pueblo. La formación de este frente estudiantil nacional, popular, latinoamericanista y antiimperialista, donde confluyen tanto estudiantes comunistas y socialistas, como también estudiantes peronistas, es un primer paso, creemos, hacia la construcción de un Nuevo Movimiento Estudiantil de Filo (y esperamos que a la larga, de toda la UBA y por supuesto a nivel nacional) que pueda triunfar y vencer en nuestras luchas. No podemos combatir solos sino unirnos y golpeamos con un solo puño, porque la Universidad no debe ser una burbuja, sino que debe pensar en que forma colabora en responder a las necesidades del pueblo.

En la Ciudad, el experimento macrista impone el recorte en los presupuestos de Educación, Salud, Vivienda, Cultura, y Asistencia Social, para priorizar la creación de una Policía que viene a criminalizar y a reprimir la protesta. Este modelo político-empresarial que no se sonroja al utilizar al Estado como un simple proveedor de negocios para amigos y familiares, y para el cual todo lo que no genera rentabilidad es percibido como un gasto. Modelo que se inserta en una concepción de país despolitizada e individualista, en donde impera el “sálvese quien pueda” y que nos conduce a la trampa de una sociedad más fragmentada y menos solidaria, convirtiéndonos en individuos acríticos, desmovilizados y cada vez más insensibles.

A todo esto oponemos una juventud organizada, comprometida y solidaria, que no claudique en la defensa de las conquistas logradas, tanto dentro de la Universidad como en las calles y lugares de trabajo.

Latinoamérica: Un nuevo viento que sigue soplando...


De dónde venimos

"Porque esta gran humanidad ha dicho basta y ha echado a andar;
y su marcha de gigantes ya no se detendrá
hasta conquistar la verdadera independencia,
por la que ya han muerto más de una vez inútilmente."


América Latina no ha sido la excepción del discurso hegemónico del fin de la historia en los ’90. Este continente nuestro, como todos los demás lugares del mundo en los que la pobreza se mide por índices y números fríos y no por criterios concretos que reflejen la dignidad humana, fue víctima del mismo espíritu derrotista de los años posteriores a la caída del campo socialista y la URSS. Así fue que el privilegio individual de unos pocos se fue haciendo más importante sobre la necesidad de organización por parte de muchos, y en consonancia con la represión a las organizaciones populares en los ’70 en toda América Latina, el imperialismo y los grandes grupos de poder económicos fueron contagiando a la sociedad su autoproclamada victoria sobre la “utopía socialista”.

Fueron años muy oscuros para nuestros pueblos: en Argentina se implantó una Segunda Década Infame que hizo de la corrupción y la matanza silenciosa de la pobreza sobre la población una ocasión de burla y jolgorio por parte de la oligarquía y su dirigencia, mientras que en otros países como Perú y Colombia se intensificó la represión sobre los pueblos, incluso mediante crímenes de lesa humanidad y la intervención norteamericana en asuntos de seguridad nacional. En todas los países de Latinoamérica se compartió, en general, una misma práctica: la desaparición concreta del papel del Estado en el escenario socio-económico mediante la privatización de todas sus empresas productivas, mientras se propiciaba el rol del aparato represivo como “garante del orden” y de las ganancias de los grandes capitales monopólicos y multinacionales.

Pero como siempre pasa, hubo resistencia. La primera piedra de esta batalla contra el imperialismo la tiró la Cuba socialista, que se negó rotundamente a bajar las banderas revolucionarias por las que tantos habían luchado. Y mientras el tiempo pasaba, mientras los mismos de siempre seguían en su fiesta de pizza y champán, el pueblo se iba organizando ante las políticas de hambre que los empujaban a una encrucijada entre la lucha o a la indigencia. Así los climas sociales se fueron caldeando en toda América Latina, y surgieron los enfrentamientos entre los aparatos de poder y las resistencias populares. Así, se produjeron en circunstancias similares, el Caracazo del ’89 en Venezuela, el llamado Marzo Paraguayo en el ’99 (que enfrentó la hecatombe y la mafia de la dirigencia política de Lino Oviedo) y el 19 y 20 de diciembre de 2001 en Argentina (en respuesta al saqueo indiscriminado a los bolsillos del pueblo y los trabajadores), como momentos decisivos de esta lucha popular en toda Latinoamérica contra el neoliberalismo y el entreguismo proyanqui.


Hacia dónde podemos llegar

La asunción de Hugo Chávez en Venezuela en el ‘99 representó el primer paso real a la toma del poder por parte de un gobierno socialista luego de la experiencia cubana. Con Fidel y Chávez como estandartes de la resistencia antiimperialista se unieron otros gobiernos y movimientos populares de todas partes del continente, como el de Evo Morales en Bolivia, Lula Da Silva en Brasil, Rafael Correa en Ecuador, Daniel Ortega en Nicaragua, Mauricio Funes en El Salvador, la consolidación del “Pepe” Mujica en el armado del Frente Amplio uruguayo y su posible victoria en las elecciones presidenciales, el triunfo de Fernando Lugo en Paraguay que pone fin a más de cincuenta años de hegemonía del liberal Partido Colorado, y Néstor y Cristina Kirchner en nuestra patria luego de más de veinte años de neoliberalismo.

Pero el camino hacia la liberación nacional y social no es tarea sencilla. Los sectores reaccionarios y oligárquicos no han descansado en sus intentos y proyectos de destrucción de las alternativas populares, como se muestra en el fallido golpe mediático-militar a Chávez en 2002, en el secesionismo fascista y xenófobo de los sectores oligárquicos de la Media Luna boliviana, en los intentos desestabilizadores y golpistas de las patronales agropecuarias (de las que el MST, la CEPA/PCR e Izquierda Socialista en “El Bloque” fueron socios), en el acuerdo entre los EEUU y Uribe para instalar siete bases norteamericanas en suelo colombiano, en el relanzamiento a las aguas internacionales linderas al continente de la IV Flota yanqui y en el golpe cívico militar en Honduras del último 28 de junio perpetrado por la oligarquía y las corporaciones multinacionales contra Manuel Zelaya.

Es en este sentido que nosotros comprendemos que hay dos proyectos en disputa, en la Universidad, en nuestra Argentina y en Latinoamérica toda. Más allá de las diversas expresiones que tomen los proyectos populares en cada país (que no pueden ni deben ser la misma cosa, porque como decía José Carlos Mariátegui, “la revolución no será calco ni copia, sino creación heroica”), llámese Revolución Bolivariana, Socialismo del Siglo XXI, Movimiento Indigenista o Proyecto Nacional y Popular, siempre se está luchando contra un mismo enemigo: el imperialismo, las corporaciones monopólicas multinacionales y las oligarquías locales que las mantienen.


La UBA

"Si saber no es un derecho, seguro será un izquierdo"


La Universidad de Buenos Aires atraviesa desde hace varios años una crisis que es producto de su incapacidad de redefinirse y redefinir su sentido, tras el golpe de las políticas de ajuste de los 90. Las políticas neoliberales que sacudieron a nuestro país y la Ley Menemista de Educación Superior, con la discusión de la privatización de la educación superior, produjeron el vaciamiento presupuestario y un fuerte debilitamiento institucional.

En los años recientes América Latina ha comenzado una etapa de cambios en lo político y social, buscando alternativas al neoliberalismo para avanzar hacia la construcción de proyectos nacionales democráticos, con igualdad y justicia social, planteando un nuevo escenario de transformaciones en la región. En este contexto la Universidad Pública debiera ser un sujeto protagonista en la profundización del proceso de cambio social y político.

En estos años hemos podido recuperar la política como herramienta transformadora de la realidad. En ese sentido, la Universidad está llamada a comprometerse con esta situación. Como universitarios, creemos que debemos recuperar el lugar central en la producción del pensamiento crítico y aportar a los grandes debates nacionales. Queremos ser protagonistas del desafío de avanzar hacia un proyecto de Universidad que permita reconstruir el vínculo entre la producción académica y el abordaje de las problemáticas sociales, y poner a su servicio a la investigación y la formación profesional.

Esta transformación en la UBA también implica dar la discusión en los órganos institucionales de la Facultad. Es por eso que las elecciones de este año de consejeros directivos, constituyen una instancia de debate y participación que exige la reflexión, junto a los otros actores universitarios (docentes, no docentes y graduados), acerca de la construcción de un proyecto de Facultad que piense como ayudar a solucionar los problemas de nuestro pueblo.

Nuestra Facultad tiene un largo legado de gestiones de camarillas elitistas, vinculadas a la década del 90, que fueron cómplices de las políticas de exclusión, y concentración de poder y del vaciamiento de la Universidad Pública, y que hoy de la mano del Rector Hallú y de la Secretaría de Políticas Universitarias, buscan volver a hegemonizar la conducción de la UBA. Por ello estas elecciones serán decisivas para el rumbo de nuestra Facultad y de la UBA en general. Debemos tender a consolidar el camino del cambio hacia una Universidad pública, popular, gratuita, masiva y comprometida socialmente, y evitar que se transforme en una isla/burbuja, al servicio de los negocios y servicial a los intereses privatistas.

Sobre El Bloque (PO-PTS-Izquierda Sojera-MAS)


Desde hace más de 10 años, el espacio PO, el MST o el PCR conducen la Federación Universitaria de Buenos Aires (FUBA) y varios Centros de Estudiantes de la UBA, entre ellos el nuestro. Durante este tiempo hemos sido testigos de las prácticas de vaciamiento político y social que han llevado adelante en nombre de la representación de lxs estudiantes. De su gestión, ya más que larga, no se pueden encontrar conquistas significativas para el estudiantado de la UBA. Podemos afirmar que nunca han podido asumir de manera plena la representación de los alumnos y llevar adelante sus reclamos y demandas.

Cierta izquierda universitaria nos vende grandes discursos revolucionarios mientras quiebran el Centro de Estudiantes usando la secretaria de apuntes, que debería ser una herramienta al servicio del estudiantado para acceder al material de estudio, para financiar afiches partidarios. De esta manera, el Centro de Estudiantes se transforma en un kiosco que, encima, se presenta como deficitario al cabo de las malas gestiones.

Estas expresiones manifiestan su aislamiento frente a las verdaderas problemáticas sociales que los universitarios deberíamos apoyar. Algunas de ellas estuvieron del lado del “Campo” oligarca cuando marcharon con la Sociedad Rural o con el “ingenieri” Blumberg de la mano dura.

La democratización de estos espacios es fundamental para que lxs estudiantes podamos ser parte del proceso de debate y construcción de nuevos proyectos para nuestra Facultad.


Sobre La juntada junada



De la mano del proceso de desgaste del PO al mando del CEFyL surgió el espacio de la Juntada, que se autodenominaron como izquierda independiente en reacción a lo que percibieron como el aparato trostkista. Habría que analizar hasta qué punto es sostenible la pretendida independencia, dado que este Frente es encabezado por una Partido Político Universitario (La Mella) que conduce dos centros de estudiantes con la misma dinámica política con la que lo venía haciendo el PO.

Nosotros, que creemos que los espacios de representación son más que cajas de financiamiento de los partidos y agrupaciones, nos preguntamos: ¿Independientes de que? ¿Es la independencia política un valor positivo en una sociedad diezmada por el triunfo del neoliberalismo con su bandera apolítica del NO te metas, y la “anti-política"?

El movimiento estudiantil en nuestro país nunca fue independiente a los grandes debates de nuestra sociedad. Nosotrxs, en consonancia con nuestra historia, valoramos a la militancia y a la política como una herramienta de transformación social, de rebeldía, de compromiso; nos organizamos con compañerxs en los barrios, los sindicatos, los secundarios y las villas para promover la unidad del campo popular y de los sectores excluidos. Por eso lamentamos que detrás del discurso anti-aparatos de la Juntada no haya una propuesta del rol de la Universidad Pública en la transformación de la vida de nuestro pueblo y del rumbo del movimiento estudiantil. No han realizado pronunciamientos concretos en relación a la política nacional, porque ello implica el reconocimiento de una línea ideológica clara. La pretendida independencia no les impidió negociar con el PO la conducción de la FUBA. La partida de Prisma de este espacio dio cuenta de estas contradicciones entre lo proclamado y lo que esconden.

Desde el Frente Universitario Popular queremos un centro de estudiantes que se plante, que se comprometa, que se movilice y se organice frente a los reclamos populares, frente a la injusticia que golpea a nuestra sociedad, frente a los desafíos de construir un rumbo autónomo y soberano para nuestro país y nuestro continente.

DESDE EL FRENTE TE PROPONEMOS TRABAJAR POR:

Ámbito de Extensión
  • Fortalecer y ampliar la política de extensión, desarrollando programas de articulación con los distintos movimientos sociales y organizaciones no gubernamentales, como la experiencia del CIDAC en Barracas.
  • Desarrollar prácticas pre-profesionales, no sólo a "a puro pecho" como venimos haciéndolo hasta ahora, sino también a través de convenios que permitan complementar nuestra formación teórica contrastándola con la praxis. En esto es esencial seguir luchando por la reforma de los Planes de Estudio de las Carreras de la Facu.

Plano Académico
  • Mejorar el nivel académico mediante las reformas de los Planes de Estudio que no se hayan revisado en los últimos años y el intercambio con otras casa de estuido del país que dicten nuestras carreras, instrumentando canales desde la propia Facultad.
  • Reconocimiento Oficial de los títulos de grado de aquellas carreras que no han sido institucionalizadas por el Consejo Interuniveristario Nacional.
  • Ampliar y mejorar los Posgrados Grauitos y los Programas de Becas de Ayuda Económica.
  • Promover una mayor interrelación de los estudiantes con los institutos de investigación y ámbitos de producción académica.
  • Favorecer la integración de los estudiantes en las cátedras y regularizar la situación de los ayudantes ad-honorem.

Plano Gremial
  • Debatir y establecer un marco normativo que regularice el funcionamiento del Centro (estatuto, presupuesto participativo, reuniones periódicas, publicidad de las resolucines en el periódico del CEFyL).
  • Recuperar el CEFyL como espacio de socialización y pertenencia de lxs estudiantes, mediante el funcionamiento efectivo de las Secretarías y Comisiones temáticas.
  • Nuevo proyecto para la Secretaría de Apuntes con sistema de treques gratis, materiales de estudio subidos a la página del CEFyL, para favorecer la libre circulación de material y liberar un poco la fotocopiadora de las interminables colas que sólo nos agotan y mandan afuera, ya que también vienen fuera de tiempo y con muy mala calidad.
  • Creación de una guardería para lxs hijxs de lxs estudiantes, docentes y no docentes de la Facultad.


X un CEFyL de lxs estudiantes
X consejerxs que nos representen a todxs
¡VAMOS POR LA UNIVERSIDAD QUE EL PUEBLO NECESITA!

EN FILO (CENTRO Y CONSEJO) VOTÁ LISTA 7
VOTA FRENTE UNIVERSITARIO POPULAR

Federación Juvenil Comunista Congreso Extraordinario
Juventud Peronista
La Simón Rodríguez - Agrupación de Izquierda Latinoamericana
Movimiento Universitario Evita
La Cámpora Filosofía y Letras
La Vertiente
Frente Indoamericano
Frente Universitario Megafón
La Scalabrini